viernes, 1 de octubre de 2010

Tribunal sobreseyó caso de muerte de bebé durante un parto en el hospital de Talca

Abogado de la madre anunció que pedirá la nulidad de la audiencia o bien apelará a tribunales superiores, mientras la defensa del médico afirmó que existen dos peritajes que ratifican que no hubo delito

TALCA.- En dos etapas se debió realizar la audiencia que había sido suspendida hace un mes en el Juzgado de Garantía de Talca, y que finalmente terminó con el sobreseimiento de una investigación por un bullado caso de supuesta negligencia médica ocurrido el 26 de noviembre del año 2005, en el hospital de esta ciudad.
En agosto pasado, el debate tuvo que ser aplazado porque la fiscalía sostuvo que no contaba con la carpeta de antecedentes, situación que se replicó ayer ante el juez, Jorge Ulloa. Sin embargo, el tribunal le dio un plazo de una hora y media al fiscal de turno, José Luis González, para que solicitara instrucciones.
Incluso uno de los abogados de la Fundación de Asistencia Legal del Colegio Médico (Falmed), Ignacio Uribe, reveló que la investigación estaba a cargo del fiscal regional, Juan Pablo Kinast, por tratarse de una denuncia relacionada con el hospital de Talca. Tras cumplirse el plazo, el fiscal afirmó que la instrucción fue que no se opusiera a la petición de sobreseimiento realizada por la defensa.

MANIOBRAS EN EL PARTO
Los hechos se registraron hace cuatro años, cuando una mujer arribó al hospital de Talca proveniente del consultorio de la comuna de Pencahue, con síntomas de parto. Allí fue atendida por el médico ginecólogo, Claudio Ibáñez. Según la querella presentada por la madre, dicho facultativo literalmente habría decapitado a su bebé, tras utilizar fórceps para el proceso de nacimiento.
Pero ayer, en la audiencia ante el juez Ulloa, el abogado Uribe -que se presentó junto al también defensor privado, Juan Carlos Reyes- argumentó que la madre presentaba un embrazo de 24 semanas, agregando que llegó al hospital con un proceso de parto avanzado.
El defensor precisó que la mujer presentaba contracciones y que tenía el cuello uterino dilatado, pero que el feto venía atravesado, es decir, con los pies hacia adelante. Subrayó que, en dichas circunstancias, la cabeza del bebé quedó literalmente atrapada en el útero. Añadió que el médico comenzó a realizar maniobras para sacar el feto, produciéndose la sección de la cabeza por la fragilidad propia del recién nacido. Por ello, exigió que se declarara el sobreseimiento por no haber un hecho delictual, criterio que fue aprobado por el tribunal.

“ES ALGO IMPOSIBLE”
Pero una opinión muy distinta manifestó ayer el abogado que representa a la madre, Ignacio Celedón. Desde Santiago, afirmó por vía telefónica que desconocía haber sido citado por el tribunal, ya sea de agosto o de septiembre, subrayando que comenzó de inmediato a estudiar la posibilidad de pedir la nulidad de la audiencia.
“No teníamos conocimiento, por lo cual, vamos a revisar la validez de esa audiencia. En todo caso, si hubiésemos sido notificados por el juzgado a algún correo que no tenemos, vamos a recurrir en contra de la resolución de sobreseimiento. Quiero decir que me parece muy extraña la conducta de la fiscalía, porque nuestras últimas conversaciones apuntaban incluso a que ellos iban a formalizar al médico”, dijo.
Agregó que, en la investigación, consta un informe del Departamento de Obstetricia de la Universidad de Chile, en Santiago, que indica que “la versión del doctor no está sustentada en ningún antecedente histórico en la medicina. Eso no le había pasado nunca a nadie, es decir, que a través de una contracción se retuviese la cabeza y que se pudiese, además, decapitar a una guagua. Es algo imposible que ocurra”.

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