lunes, 7 de junio de 2010

Vecinos del sector Norte acusan abandono tras el terremoto

La falta de iluminación nocturna, el retiro de basura y seguridad son las principales necesidades de los vecinos del sector norte de Talca


TALCA.- Lejos de las consecuencias obvias que dejó el terremoto, para los vecinos de la población Astaburuaga la situación se ha tornado aún más incómoda, debido a la falta de medidas de seguridad que permitan restablecer la tranquilidad en el sector. Los pobladores exigen un mayor trabajo en la vigilancia policial y la restitución del alumbrado público, evitando con ello el incremento de desórdenes públicos causado por jóvenes que llegan hasta las viviendas abandonadas para realizar fiestas que terminan en conflictos que mantienen a los residentes con miedo a salir a las calles.

Mario Cancino atiende un almacén aledaño a las plazas que se ubican entre diversos edificios abandonados tras el colapso por el terremoto, y explicó la situación que los vecinos han debido sortear luego de perder el alumbrado público y con ello, la seguridad: “Acá el terremoto dejó muchas pérdidas, porque muchos vecinos tuvieron que irse, al principio todos teníamos miedo de que los departamentos pudieran derrumbarse, la gente instalaba sus carpas junto a la entrada del edificio evitando que los ladrones se metieran, pero eso no aportaba mucha seguridad frente al derrumbe de las construcciones. Luego de eso, no hemos podido recuperar la totalidad del alumbrado público, por lo que de noche se pone un poco peligroso, algunos jóvenes llegan hasta los departamentos vacíos y hacen carretes con gritos y escándalo, sin que los carabineros puedan asegurar la tranquilidad de los que aún viven en este sector”.

MÁS SEGURIDAD

La población, que data desde 1960, fue construida por la Corporación de la Vivienda con la finalidad de levantar barrios integrales en el sector norte de la comuna, formados en base a diversos bloques de departamentos además de pequeños pasajes que agrupan casas de un piso, rodeadas de áreas verdes y plazuelas que permiten conformar un sector con clara identidad urbana que se ha consolidado con el tiempo como un sello residencial de la comuna.

Clarisa Montecinos vive en este sector desde su construcción y siente que es necesaria una mayor vigilancia policial ante la arremetida de desconocidos durante las horas de la noche. “Acá es súper complicado salir en la tarde, hay pasajes que han quedado a oscuras porque se dañaron con el terremoto o los mismos jóvenes los han apedreado, sin que exista una solución de parte del municipio. Mucha gente deja sus autos con el miedo de que en la oscuridad puedan ser robados, porque acá de noche todo es más solitario, los carabineros pasan poco, por lo que es muy fácil para los jóvenes salir a hacer carretes o incluso tomarse los departamentos vacíos, con el riesgo que implica de meterse a las casas que están con daños que pudieran provocar una demolición”.

Consultado sobre la situación que respecta a los vecinos del sector Astaburuaga, el alcalde de Talca, Juan Castro, enfatizó la coordinación entre diversos estamentos gubernamentales para lograr una solución definitiva sobre la condición de este barrio. “Nosotros teníamos conocimiento sobre la situación de los departamentos, sin que tuviéramos noticias sobre lo que estaba ocurriendo durante las noches. Tenemos un vacío legal respecto a la reparación a estos edificios, tomando en cuenta que algunos propietarios no tendrían derecho a un subsidio, lo que nos obliga a clarificar la situación de todos los vecinos que están reparando sus viviendas esperando a que una entidad responsable pueda hacerse cargo de los espacios comunes, es un tema que estamos trabajando con el Ministerio de Vivienda en función de darle solución a este conflicto”.

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