viernes, 25 de junio de 2010

Académicos instruyen en técnicas de reparación de edificios dañados

El Instituto del Cemento y del Hormigón detectó que los trabajos de los contratistas en torno a la refacción y el refuerzo de estructuras ha sido poco eficiente


TALCA.- Con la finalidad de mejorar las prácticas de reparación y reforzamiento de estructuras dañadas por el cataclismo de fines de febrero, y debido a que tanto en la capital regional como en Concepción contratistas realizan estas labores de una forma poco eficiente, el Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile dictó ayer el seminario “Técnicas de reparación para estructuras dañadas por el terremoto”.

La actividad se realizó en el Aula Magna de la Universidad Católica del Maule y fue dirigida a estudiantes y académicos de la Facultad de Ingeniería, constructores, arquitectos, supervisores y personal de laboratorios. La idea es que los contratistas y las personas que asisten estas tareas conozcan cómo se hace la reparación en inyección de grietas y el reforzamiento de fibras de carbono, por ejemplo, y lo apliquen de buena manera.

Contó con la participación de connotados expertos en el área, quienes dialogaron con los asistentes y desarrollaron eventos prácticos. El constructor civil y académico de la Pontificia Universidad Católica (PUC), Jorge Montegu, manifestó que la mayor cantidad de daño fue en el adobe y en las añosas construcciones mixtas. Sin embargo, en las edificaciones nuevas con deterioro hubo problemas puntuales o constructivos en condiciones no óptimas para sufrir un sismo de tal magnitud.

En dicho contexto, adelantó que la mayoría de ellas –mientras no estén colapsadas- se pueden reparar y, para ello, se debe distinguir entre dos elementos. Primero, los métodos de reparación consistentes en recuperar las condiciones del edificio anteriores al terremoto y para lo que existen sistemas de refacción superficial con morteros tradicionales o especiales. Y segundo, en las construcciones donde el problema fue el diseño y no hay suficiente armadura o incumplimiento de normas, es necesario el refuerzo.

NORMA

Para el ingeniero civil y ex decano de la Facultad de Ingeniería de la PUC, Carl Luders, las características de este terremoto fueron distintas a las de otros conocidos, por lo cual las disposiciones de diseño no estaban correctamente calibradas. Graficó que los daños importantes fueron en menos del 1% de las construcciones, por lo que la resistencia general habría sido suficiente.

“El sismo para ciertos tipos de estructura fue mucho más fuerte de lo que indica la norma y, naturalmente, los diseños hechos de acuerdo a ellas están ligeramente subdimensionados. Probablemente va a haber un cambio de norma para suelos de mala calidad y para ciertos tipos de estructura”, adelantó.

El académico concluyó que hay diversas formas de reparar con la idea de que frente a un sismo de estas características –o de las tradicionales- haya una resistencia superior y no daños excesivos. Destacó que la actual norma sísmica está hecha sólo para que hayan deterioros menores en la estructura, pero importantes en los elementos secundarios, por lo que llamó a asegurarse y aplicar las técnicas suficientes para evitar problemas.

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