jueves, 15 de abril de 2010

Paula Jara, de “Plásticos Alameda”: “Los primeros 15 días después del terremoto fueron de locos”

TALCA.- En septiembre cumplían 20 años en el local de la esquina de la 7 Oriente con Alameda, pero el terremoto quiso otra cosa y la tradicional tienda de “Plásticos Alameda” tuvo que reubicarse en las que eran sus bodegas de la 9 Oriente entre 6 y 7 Norte.
“Días antes del terremoto nos habíamos estado acordardando que íbamos a estar de aniversario, pero no alcanzamos a estar en el local de la Alameda. Esa ha sido la casa matriz desde que empezamos. El público que alberga es industrial, de las agrícolas, constructoras, forestales, público más de empresa”, cuenta la jefa de Operaciones del negocio, Paula Jara.
Paula también es hija del propietario y cuenta que este negocio familiar ha ido creciendo de a poco. “Este es un negocio netamente de la familia y hemos ido creciendo de a poco, tenemos dos sucursales pequeñitas y ventas hacia el Sur de sacos paperos, no es un local de ventas sino un vendedor en la zona”.

TERREMOTEADOS
“Pensé en los tres locales, pero sobre todo en el de la Alameda, porque como era una estructura muy alta podía tener algún tipo de daño, claro que en ese momento no sabía la magnitud, incluso podía ser que había quedado parada. Pero cuando llegó mi papá nos dijo que las puertas se habían juntado, pero que al menos estaba ahí”, recuerda Paula Jara.
También comenta que recién el domingo intentaron entrar al local comercial, “fuimos y entramos, los estucos se habían caído, por el lado de la 7 Oriente se nota más, incluso se pudo haber caído todo un bloque… creo que fue producto de la humedad que se dañó tanto”.
Y continúa: “Al menos no perdimos mercadería porque como es rubro plástico se ensució no más, también teníamos menaje que gracias a Dios estaba intacto, ahí fue poca la pérdida. Mi papá de primera creía que el daño del local no era tanto, que íbamos a limpiar y nada más. Ahí le dije que no, que no podíamos seguir ahí. Sacamos entre todos las cosas, dio mucha pena dejar ese local porque estábamos acostumbrados, la gente sabía que nos encontraba ahí y la Alameda es un buen punto de venta”.

EN CASA NUEVA
Ahora están en un lugar más amplio, “era la bodega que teníamos, son 600 metros cuadrado para nosotros, ahora producto del terremoto nos pudimos venir acá porque la gente está dispersa, pero antes hubiese sido imposible habernos instalado en la 9 Oriente porque la gente es cómoda y no camina”.
Paula asegura que han seguido vendiendo, pero uno de los temas que les preocupa es la venta a menaje, “creo que se va a perder, esa era una venta al contado que dejaba plata en caja a diario. La mercadería había llegado el día jueves de esa semana y ahora tenemos llena una bodega tratando de reubicarla”, señala.

MARZO FUE BUENO
No todo ha sido penas y angustias. La fuerte demanda por nylon ayudó a los Jara a que marzo no fuera un mes tan malo desde el punto de vista comercial. “Ese punto de venta estuvo cerrado como por 15 días, lo bueno que la gente fue a los otros puntos de ventas, pero son locales pequeños que sólo atienden emergencias, los primeros 15 días después del terremoto fueron de locos”, sostiene.

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