jueves, 15 de abril de 2010

Corte Suprema dictó condena por detenido desaparecido de San Javier

La Corte Suprema dictó sentencia definitiva en la investigación por el secuestro calificado de Gerardo Antonio Encina Pérez, hecho ocurrido a partir del 2 de octubre de 1973, en la comuna de San Javier, Región del Maule.
En fallo dividido (en causa rol 5279-2009), los ministros de la Sala Penal del máximo tribunal del país, Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch y Carlos Künsemüller, aplicaron la sanción de cinco años de presidio al coronel en retiro del ejército, Claudio Lecaros Carrasco, ex jefe de la Escuela de Artillería de Linares.
A su vez, se le concedió el beneficio de la libertad vigilada para el cumplimiento de la sanción. El fallo se adoptó con el voto en contra de los ministros Segura y Ballesteros, quienes fueron del parecer de aplicar la figura de la prescripción de la acción penal.
La ministra de la Corte de Apelaciones de Talca, Juana Venegas Ilabaca, en primera instancia, había determinado la absolución de Lecaros Carrasco, aunque en segunda instancia, la Corte de Apelaciones de Talca le aplicó una sanción de 5 años y un día de cárcel sin beneficios.
La víctima tenía 33 años a la fecha de su detención. De oficio agricultor, Encina Pérez era militante del Partido Socialista. El día 2 de octubre de 1973 se presentó en la Comisaría de Carabineros de San Javier, recinto al cual había sido citado. Su esposa María Inés Samur Garrido, en 1990 -en declaración jurada- expuso que su marido fue primero detenido pocos días después del 11 de septiembre, siendo luego derivado a la cárcel de Linares, donde se le otorgó la libertad bajo fianza.
“Pero después fue citado y fuimos a la Comisaría de San Javier para que se presentara. Yo lo esperaba afuera porque él me gritó por una reja que lo esperara, lo que hice hasta las 17:00 horas, cuando partía la micro. Al día siguiente volví a la Comisaría de San Javier a preguntar por él, me encontré con un carabinero que me dijo no haberlo visto. Al día siguiente fui a la Fiscalía Militar de Linares y desde allí llamaron por teléfono a la Comisaría de San Javier, donde dijeron que lo habían dejado en libertad. Yo volví a mi casa, pero él nunca más volvió”, indica su declaración.

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